Durante cinco años, el Presidente Obama ha rechazado firmemente el argumento de que Estados Unidos podría intervenir en Siria, alterar el equilibrio de poderes en el campo de batalla y evitar ser arrastrado a un callejón sin salida. Pero el anuncio ruso de la retirada del grueso de sus fuerzas de Siria, una sorpresa para la Casa Blanca, desmintió la tesis de Obama. Rusia ha intervenido en Siria y contrario a lo que muchos creían, no se ha visto perjudicada por su arrojo militar. Al contrario, ha mantenido la iniciativa y el liderazgo en la región, mientras Estados Unidos hacía lo posible por mantener cierta distancia con la guerra. La Casa Blanca felicitó a Rusia por la retirada, pero siguió criticando la intervención mientras trataba de comprender los motivos que llevaron a la salida. Josh Earnest, portavoz de la Casa Blanca, afirmó que la intervención rusa benefició a Assad y complicó una posible solución política. En Estados Uni...